Leoni Gelateria es el lugar al que acudir cuando apetece algo fresco y bien hecho, a tiro de piedra del centro histórico de Monza. Los helados son cremosos, con sabores que van desde los clásicos a algunas propuestas más curiosas, siempre preparados con mimo. El ambiente es sencillo y acogedor, perfecto para una pausa rápida o un paseo con algo dulce en las manos.